domingo, 12 de septiembre de 2010

Toma de contacto en Egino


Ayer y acompañado por Ainara y Larraitz disfrutamos de unos buenos momentos "trepalaris" en la escuela de escalada de Egino.
Mientras Patxi Usobiaga se curraba un 9a de camino a Insbruck (desde aqui le deseamos toda la suerte del mundo) Ainara se estrenaba en un par de vía cortas (unos 8-9 metros) demostrando que tiene técnica (más que yo) y estilo para esto de la escalada.
En breve podemos estar hablando de que somos nosotros los que la acompañamos a escalar ya que nos ha dejado a la altura del betún.

Eran las 6 de la tarde y el sol comenzaba a descender, dejandonos una buena sombra y un ambiente genial para escalar. Buena temperatura, buen ambiente...¿que más se puede pedir?
Las 2 primeras vías fueron facilitas, bien para comenzar y calentar (mi codo-antebrazo izdo se resiente...que se pase para el jueves...por favor!!)
Subí de primero las 5 vias que hice. Larraitz también acusaba el "cariñito" de un sabueso en su mano dcha, por lo que no podía apretar agusto. Pero volvió a demostrar que queriendo se puede.
Las tercera y cuarta via que hicimos (no tengo nombres porque no llevamos croquis, Larraitz conocia el lugar) eran algo más jugosas. Con un par de pasos bonitos. Pero sin excesiva dificultad o encontrando, si se quiere, escapatoria para llegar al top de forma más sencilla, aunque esto no tiene gracia, ya que esos son lo pasos "bonitos".
Tras realizar la 4ª vía, desde arriba se podía disfrutar de una vista especular de las paredes iluminadas por el casi desaparecido astro rey.



Para rematar la jornada Larraitz me pica para que haga un 5+ que tiene un resalte. Yo no puedo negarme, no se puede quedar mal delante de 2 mujeres. La verdad es que un frontal no me hubiese venido nada mal. Ya que las condiciones no eran la idoneas. Pero ya metidos en gastos, había que seguir adelante.
Hasta el techito o resalte la vía no tenía nada. Alli empiezan las risas y el cansancio (sobre todo mental, ya que al tirar de 1º no hay cuerda por arriba)
Tras un par de gritos y un juramento (esto no hay que hacer...) me lanzo para arriba y consigo superarlo. Un par de chapas más y estoy arriba. Y sin pensar para abajo a toda leche que ya no se ve un pijo.

Llegamos al coche de noche. Menos mal que nos acompaña un perro que sabría encontrarnos en caso necesario.


2 comentarios:

  1. Muy chulo campeón!!! Así da gusto, me alegro montón por los tres. Ya veo que en breve me pasas por encima!

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  2. Acabo de llegar y estoy petao...a ver mañana que tal.

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